Edificio de apartamentos Guaimbê
Entre los pocos proyectos de edificios de viviendas que se cuentan en la extensa obra de Paulo Mendes da Rocha, encontramos El edificio de apartamentos Guaimbê, en una céntrica calle de Sao Paulo. Con geometría rectangular (proporciones ¼) y orientada noroeste-sureste en su eje longitudinal hacia el interior del solar, la volumetría esbelta del edificio sorprende al caminante desde la planta baja que se aparta de la alineación de la calle y queda cubierta inmediatamente de lado a lado de la parcela, para dejar claro que se accede a un lugar distinto. Del centro geométrico del basamento se levanta el paralelepípedo que denota la clara intención del arquitecto de dibujar una volumetría equilibrada y definitoria del volumen.
La fachada principal que recibe el sol más intenso, se dibuja como una secuencia de gruesas franjas de luz y sombra gracias a un brise-soleil que abarca toda la amplitud y una profundidad notable, compuesto por dos elementos horizontales por planta, uno inferior que funciona al mismo tiempo como elemento de protección/barandilla y otro superior, son lo que consigue bloquear la visión de fuera adentro, permite las vistas del inquilino hacia el exterior y protege del sol más vertical que en estas latitudes resulta casi hostil depende en que épocas de año. El resto de fachadas tratadas con el mismo material por excelencia, de gran parte de sus obras, el hormigón, son más opacas para proteger la privacidad de los edificios vecinos pero con aperturas a veces en diagonal, otras veces tratadas como volúmenes salientes del plano de fachada, así como el núcleo de escaleras y ascensor.
En medio de todo este despliegue de recursos arquitectónicos, las distribución de las plantas, a vivienda por planta, se divide claramente en zona de día hacia la calle, también con la mejor luz y habitaciones y servicios hacia el interior. Destacan en ella algunos elementos con geometrías circulares sobre el molde ortogonal general como son el muro de la cocina y los baños, que podrían obedecer a reminiscencias de la arquitectura Le Corbuseriana y Miesiana.
La estructura está formada por dos pórticos laterales con cuatro crujías de pilares longitudinales y jácenas de canto que permiten crear desniveles en algunos puntos para esconder instalaciones y separar espacios a diferentes alturas.
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